El presidente del Tribunal Constitucional, Napoleón Estévez Lavandier, sostuvo que el reto principal del constitucionalismo actual radica en implementar mecanismos efectivos para proteger las libertades individuales. Durante una audiencia solemne en San Cristóbal, el magistrado advirtió que el reconocimiento de derechos sin instrumentos de ejecución se convierte en una mera promesa. La actividad, realizada en el Instituto Politécnico Loyola, conmemoró el 182 aniversario de la proclamación de la Carta Magna dominicana. El titular del órgano judicial subrayó que el Estado tiene el compromiso de salvaguardar la dignidad humana mediante la prevención de abusos de poder.

Mecanismos de protección constitucional

Durante el evento, los magistrados del Pleno detallaron diversas herramientas legales que permiten a la ciudadanía exigir el cumplimiento de sus derechos fundamentales. El primer sustituto del presidente, Miguel Aníbal Valera Montero, explicó el alcance de la acción directa de inconstitucionalidad para cuestionar normas contrarias a la ley suprema. Por su parte, el juez Domingo Gil destacó la importancia de la tutela judicial efectiva, mientras que Fidias F. Aristy Payano abordó la relevancia del habeas corpus frente a detenciones arbitrarias. Otros magistrados expusieron sobre el derecho al recurso, la presunción de inocencia y el habeas data como pilares del debido proceso.

La jornada formó parte de la campaña institucional titulada La Constitución vive contigo, que busca acercar los principios legales a la cotidianidad de los dominicanos. Estévez Lavandier enfatizó que la labor de los jueces constitucionales trasciende la preservación formal del texto, orientándose hacia la vigencia real de los valores democráticos. La audiencia contó con la presencia de autoridades civiles, académicos y profesionales del derecho interesados en el fortalecimiento del ordenamiento jurídico nacional. Esta iniciativa promueve que la ciudadanía comprenda cómo las garantías constitucionales impactan directamente en su vida diaria y en la participación popular.

Fuente: Actualidad