Los pilotos Max Verstappen, de la escudería Red Bull, y Liam Lawson, representante de Racing Bulls, fueron penalizados con un puesto en la parrilla de salida para el Gran Premio de México de Fórmula 1. La sanción fue impuesta por los comisarios tras un choque ocurrido durante la segunda sesión de entrenamientos libres del viernes. El incidente tuvo lugar mientras ambos competidores disputaban posiciones en la pista, provocando daños en sus respectivos monoplazas y obligando a desplegar una bandera roja para limpiar los restos de fibra de carbono esparcidos cerca del Foro Sol.

Decisión de los comisarios

El informe oficial de la competición calificó el comportamiento de los pilotos como inaceptable, señalando que ambos ignoraron las advertencias emitidas previamente en la reunión de directores de equipo. Tanto Verstappen como Lawson admitieron ante las autoridades que sus maniobras fueron torpes y carecieron de justificación técnica. Esta penalización representa un contratiempo para el neerlandés, quien actualmente ocupa la cuarta posición en el campeonato mundial, manteniéndose a corta distancia del británico George Russell.

Para Liam Lawson, el castigo añade presión a su desempeño en una temporada donde busca asegurar su continuidad en la máxima categoría del automovilismo. El neozelandés ha logrado puntuar en 13 de las 18 carreras disputadas hasta la fecha, ubicándose en el noveno puesto de la clasificación general. Por su parte, Verstappen llega a este compromiso tras una racha positiva que incluye seis podios consecutivos, consolidando una recuperación notable en el tramo final del calendario deportivo.

Fuente: Deportes