El sistema de salud dominicano enfrenta una realidad preocupante con la ocurrencia diaria de aproximadamente 60 accidentes cerebrovasculares (ACV) en todo el territorio nacional. Esta condición médica, que se posiciona como la segunda causa de muerte y la principal fuente de discapacidad a nivel global, requiere una intervención inmediata para evitar daños irreversibles en el tejido cerebral. Especialistas en el área advierten que el desconocimiento de los síntomas y la tardanza en buscar asistencia profesional son los mayores obstáculos para una recuperación efectiva.

Prevención y detección temprana

Los expertos señalan que hasta el 80 % de estos episodios pueden evitarse mediante el control riguroso de factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo y el sedentarismo. Para identificar una emergencia, se recomienda aplicar la regla FAST, la cual permite reconocer rápidamente la caída de un lado del rostro, debilidad en los brazos o dificultades para articular palabras. Ante cualquiera de estas señales, la población debe contactar de inmediato al Sistema Nacional de Atención a Emergencias 9-1-1 sin esperar a que las molestias disminuyan por sí solas.

Desafíos en la atención médica

Aunque el país cuenta con personal capacitado y tecnología para realizar procedimientos mínimamente invasivos o administrar fármacos disolventes de coágulos, el éxito del tratamiento depende estrictamente del tiempo de llegada al hospital. Ramón de León Berras, presidente de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía, enfatizó que existen ventanas de tiempo críticas, algunas de hasta cuatro horas y media, para aplicar terapias especializadas. La meta actual de las autoridades sanitarias es fortalecer la coordinación hospitalaria y educar a la ciudadanía para que comprenda que cada minuto es determinante para salvar vidas.

Fuente: Actualidad