Familias residentes en el proyecto habitacional Mi Vivienda, ubicado en la provincia de Santiago Rodríguez, enfrentan una crítica situación sanitaria debido al colapso de trece pozos sépticos. Esta problemática, que se arrastra desde el pasado mes de febrero, ha provocado la acumulación de aguas residuales en las áreas comunes del complejo, incluyendo la cancha deportiva utilizada por los menores. Ante la falta de una intervención estatal definitiva, los vecinos han tenido que costear de manera privada el servicio de camiones succionadores para mitigar los riesgos de salubridad.
Riesgos sanitarios y falta de respuesta
Diana Fernández, representante de la junta de vecinos, advirtió sobre el deterioro en la calidad de vida provocado por los olores fétidos y la constante exposición a focos de contaminación. La comunidad teme que la situación derive en un brote de enfermedades infecciosas, por lo que han solicitado formalmente la intervención de las autoridades locales y provinciales. El reclamo principal de los afectados es la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales que solucione el problema de raíz, ya que las medidas paliativas actuales resultan insuficientes.
Incumplimiento de compromisos oficiales
Por su parte, Mayra Bueno denunció que las promesas de solución no se han materializado a pesar de que el caso llegó a oídos del presidente Luis Abinader durante su visita a la presa Boca de los Ríos. Los residentes, quienes fueron reubicados en este lugar precisamente por la construcción de dicho embalse, califican las condiciones actuales como inhumanas. La crisis ha trascendido los límites del residencial, reportándose incluso la muerte de ganado en terrenos colindantes tras el contacto con las aguas contaminadas que emanan del proyecto habitacional.
Fuente: Actualidad


