La aerolínea estadounidense American Airlines ha finalizado sus operaciones en su oficina física ubicada en la calle Max Henríquez Ureña, en Santo Domingo, marcando el fin de una era de atención presencial que inició en 1975. Esta decisión conlleva la desvinculación de aproximadamente 130 empleados, como parte de un proceso de reestructuración global dictado por la casa matriz. La compañía busca centralizar sus servicios administrativos en su sede regional, adaptándose a las nuevas dinámicas de autogestión digital que predominan en la industria aérea actual.

Impacto en la conectividad aérea

A pesar de la clausura de estas oficinas, la empresa ha confirmado que sus operaciones aeroportuarias en el país se mantienen estables y con planes de expansión. La aerolínea, que conecta a República Dominicana a través de cinco terminales, incluyendo el Aeropuerto Internacional del Cibao, proyecta un incremento en sus frecuencias para los meses de noviembre y diciembre. Para la temporada invernal 2025-2026, se han programado más de 162 vuelos semanales, manteniendo sus rutas clave hacia ciudades como Miami, Nueva York y Chicago.

Transición hacia modelos digitales

El cierre de esta dependencia responde a una tendencia del sector donde los pasajeros gestionan sus itinerarios, reservas y selección de asientos directamente mediante aplicaciones móviles o sitios web. Los usuarios que anteriormente acudían a la oficina para resolver inconvenientes de viaje deberán ahora canalizar sus solicitudes a través de plataformas digitales o mediante el número de contacto telefónico local habilitado. Este cambio administrativo representa una transformación significativa en la forma en que la aerolínea más grande del mundo interactúa con el mercado dominicano tras medio siglo de presencia constante.

Fuente: Actualidad