La Universidad Tecnológica del Cibao Oriental (Uteco) enfrenta una disparidad presupuestaria significativa en comparación con otras instituciones de educación superior del Estado dominicano. Con una asignación anual de 179.5 millones de pesos, la institución recibe aproximadamente 27,541 pesos por estudiante, basándose en la matrícula reconocida por el MESCyT. Esta cifra se mantiene estancada desde 2025 y se proyecta igual para 2027, lo que representa una reducción del poder adquisitivo real debido a la inflación. La brecha es notable al contrastar con centros como el ITLA o el ISFODOSU, donde el aporte estatal por alumno es considerablemente superior.

Desafíos financieros y logros académicos

A pesar de las limitaciones económicas, la universidad ha logrado hitos institucionales relevantes que validan su gestión. En octubre de 2026, el CONESCyT otorgó a la Uteco el pleno ejercicio de su autonomía, tras cumplir con los requisitos de años de funcionamiento y evaluaciones quinquenales favorables. Asimismo, su revista científica, El Capacho, alcanzó una posición destacada al ingresar al Directory of Open Access Journals. Este logro posiciona a la entidad de Cotuí como una de las pocas instituciones públicas con presencia en dicho índice internacional, siendo la única fuera de la capital.

Vocación regional y necesidades presupuestarias

La oferta académica de la institución está diseñada para responder directamente a las demandas socioeconómicas de la provincia Sánchez Ramírez. Programas en geología, agronomía, salud y gestión de riesgos buscan atender las necesidades de los sectores minero, agrícola y de servicios locales. La rectoría ha señalado anteriormente que la universidad requiere cerca de 600 millones de pesos anuales para operar adecuadamente. Sin embargo, la falta de un reglamento claro para la distribución de fondos, según lo estipulado en la Ley 139-01, deja la asignación sujeta a negociaciones anuales que mantienen a la Uteco en una posición de desventaja financiera.

Fuente: Portada