El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó la ejecución de un ataque masivo dirigido contra diversas instalaciones energéticas ubicadas en territorio ucraniano. Esta ofensiva militar afectó puntos estratégicos en las ciudades de Kiev y Járkov, provocando daños significativos en la red de suministro. La operación se llevó a cabo mediante el despliegue de drones y armamento de precisión disparado desde plataformas terrestres.

Impacto en la infraestructura energética

La acción bélica se produjo a pesar de los anuncios recientes sobre una supuesta tregua energética que había sido promovida por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Las autoridades rusas justificaron el despliegue de sus fuerzas argumentando que los objetivos atacados formaban parte de la infraestructura crítica del país vecino. Hasta el momento, no se han ofrecido detalles adicionales sobre la magnitud total de los cortes de energía derivados de estos impactos.

La situación en las zonas afectadas permanece bajo observación mientras los equipos de emergencia evalúan los daños estructurales. Este despliegue militar marca un punto de tensión adicional en el conflicto, ignorando los esfuerzos diplomáticos internacionales que buscaban una pausa en los ataques contra el sistema eléctrico ucraniano. La comunidad internacional sigue atenta a las repercusiones que este incidente pueda generar en el desarrollo de las hostilidades en la región.

Fuente: n.com.do