El presidente de Israel, Isaac Herzog, inició este miércoles una ronda de consultas con los líderes de los partidos políticos para definir quién recibirá el mandato de formar un nuevo Gobierno. Tras los comicios del pasado 27 de octubre, el Parlamento de 120 escaños quedó fragmentado, impidiendo que tanto el primer ministro saliente, Benjamin Netanyahu, como su rival, Gadi Eisenkot, alcancen la mayoría necesaria. Ante este escenario, Herzog instó a las facciones políticas a alcanzar acuerdos y realizar concesiones mutuas para evitar la convocatoria a nuevas elecciones en un país profundamente polarizado.

Condena a la retórica racista y auditoría electoral

Durante sus declaraciones, Herzog condenó enérgicamente las expresiones racistas dirigidas contra la minoría árabe, que constituye cerca del 20% de la población israelí. El mandatario subrayó que este tipo de lenguaje no tiene cabida en la sociedad y manifestó su respeto hacia dicho sector, distanciándose de las acusaciones lanzadas por Netanyahu contra dirigentes árabes. Paralelamente, la Comisión Electoral Central ratificó los resultados tras auditar más de 9,000 centros de votación, descartando irregularidades que pudieran comprometer la integridad del proceso democrático.

La tensión política se mantiene elevada, con el partido Raam confirmando su apoyo a la candidatura de Eisenkot para liderar el Ejecutivo. Por su parte, Eisenkot acusó a Netanyahu de intentar socavar los principios democráticos del país mediante discursos divisivos y tácticas de confrontación. El proceso de consultas liderado por Herzog se extenderá durante dos días, tras lo cual se otorgará un plazo de 28 días, con posibilidad de prórroga, para que el candidato seleccionado intente consolidar una coalición de gobierno estable.

Fuente: Actualidad