Un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud revela que uno de cada cuatro adolescentes en el mundo no cumple con la recomendación mínima de 60 minutos de actividad física diaria. Esta cifra equivale a unos 240 millones de jóvenes entre los 11 y 17 años que no realizan ningún tipo de ejercicio intenso o moderado durante la semana. La investigación, publicada en la revista The Lancet Global Health, indica que apenas un 13.9 % de esta población logra ejercitarse diariamente, marcando un retroceso respecto a la tasa del 19 % registrada hace una década.
Brecha de género y factores de riesgo
El informe destaca una disparidad significativa entre géneros, ya que el 28 % de las adolescentes no alcanza los niveles mínimos de actividad frente al 22 % de los varones. Los expertos señalan que factores como la falta de referentes femeninos en el deporte y condicionamientos sociales podrían influir en esta tendencia. La inactividad física es catalogada por la OMS como un factor de riesgo crítico para desarrollar enfermedades cardíacas, respiratorias y ciertos tipos de cáncer, equiparándola en peligrosidad al consumo de tabaco o una dieta desequilibrada.
Para revertir este panorama, la agencia sanitaria internacional solicita una mayor inversión y coordinación entre los sectores educativo, sanitario y de transporte. Se busca que las políticas públicas faciliten el desplazamiento a pie o en bicicleta y devuelvan el movimiento al centro de la vida cotidiana de los jóvenes. Aunque el uso prolongado de pantallas es un factor relevante, los especialistas advierten que no debe considerarse como la única causa del sedentarismo actual, instando a implementar medidas estructurales que fomenten hábitos saludables desde la adolescencia.
Fuente: Actualidad


