La Major League Baseball ha presentado una nueva propuesta para postergar hasta la temporada 2028 la aplicación de un tope salarial, buscando evitar un posible conflicto laboral ante el vencimiento del convenio colectivo el próximo 1 de diciembre. Esta iniciativa otorga a las franquicias un periodo adicional de adaptación, aunque mantiene la intención de los propietarios de modificar el modelo económico actual. La falta de consenso entre la liga y la Asociación de Jugadores ha generado incertidumbre sobre la posibilidad de un cierre patronal que comprometa el inicio de la próxima campaña.

Detalles de la oferta económica y rechazo sindical

La propuesta de la liga establece un tope salarial de 258.2 millones de dólares y un piso de 180.2 millones para 2028, cifras que superan las planteadas anteriormente para 2027. Además, se contempla la distribución de 282 millones de dólares provenientes del impuesto de lujo entre los peloteros. Sin embargo, el sindicato ha rechazado la medida argumentando que representaría pérdidas superiores a los 1,000 millones de dólares para los atletas. Los representantes de los jugadores sostienen que el sistema propuesto favorece exclusivamente los intereses financieros de los dueños de los equipos.

Divergencias en el modelo de negocio

Mientras los propietarios insisten en controlar el gasto de las organizaciones, la MLBPA propone elevar el umbral del impuesto de lujo a 300 millones y aumentar significativamente el salario mínimo. La liga ha condicionado la reducción del tiempo para alcanzar la agencia libre a la aceptación del tope salarial, un punto que sigue siendo objeto de debate. Asimismo, existen desacuerdos profundos sobre cambios en el reclutamiento de talentos y la creación de un sorteo internacional. Ambas partes mantienen posturas distantes que recuerdan los conflictos laborales previos que afectaron el calendario de las Grandes Ligas.

Fuente: Deportes