La industria turística en la República Dominicana enfrenta el desafío de gestionar correctamente los desechos orgánicos, los cuales representan cerca del 60 % de los residuos generados en hoteles y complejos. Expertos reunidos en el IV Foro Internacional de Economía Circular advirtieron que estos materiales requieren un tratamiento especializado debido a su rápida descomposición y potencial impacto negativo en el agua y el suelo. A diferencia de los plásticos, que suelen captar la mayor atención por su visibilidad, los desechos orgánicos exigen procesos más rigurosos para evitar la proliferación de plagas y malos olores.

Estrategias de valorización y compostaje

Diversas entidades del sector han comenzado a implementar soluciones basadas en la economía circular para transformar estos desperdicios en recursos útiles. El Grupo Puntacana, por ejemplo, opera una planta de compostaje industrial con capacidad para procesar diez toneladas diarias de residuos, convirtiéndolos en abono para fertilizar cultivos. De manera similar, la Fundación Cap Cana desarrolla un proyecto piloto de huerto orgánico que utiliza compostaje generado por sus colaboradores, buscando reducir la huella de carbono en sus complejos residenciales.

Avances en reciclaje y retos portuarios

Además del manejo orgánico, el sector hotelero ha logrado hitos significativos en la gestión de otros materiales, como el reciclaje de 14 toneladas de botellas PET en Santo Domingo durante los últimos dos años. La Asociación de Hoteles y Turismo (Asonahores) mantiene el interés de expandir estas prácticas sostenibles a otros destinos nacionales debido al ahorro de costos y beneficios operativos. No obstante, el manejo de residuos en los puertos que reciben cruceros persiste como un reto pendiente, donde se buscan alianzas para instalar biodigestores que permitan generar biogás y fertilizantes a partir de los desechos.

Fuente: Portada