El capitán de los Tigres del Licey, Emilio Bonifacio, ha logrado ingresar a un selecto grupo de peloteros en la Liga Dominicana de Béisbol al registrar 500 imparables de por vida. Este hito lo posiciona como el octavo jugador en la historia de la franquicia azul en alcanzar dicha marca, un logro que solo han conseguido 23 atletas en toda la trayectoria del circuito invernal. La capacidad de Bonifacio para transformar jugadas rutinarias, como un toque de bola, en extrabases, sigue siendo una de sus virtudes más destacadas sobre el terreno de juego.
Récords y hazañas en la historia del béisbol dominicano
Más allá de la reciente marca de Bonifacio, la historia de la pelota local está marcada por registros que permanecen vigentes en la memoria de los fanáticos. Uno de los récords más sagrados es la cadena de 30 juegos consecutivos conectando de hit, establecida por Domingo Cedeño en la temporada 1995-96 mientras vestía el uniforme de los Toros del Este. Durante esa racha, Cedeño acumuló 49 imparables y terminó liderando el campeonato con un promedio de bateo de .418, superando la marca previa de 27 partidos que ostentaba Alonzo Perry desde 1951.
La crónica histórica también recuerda momentos memorables como el hito de Rufino Linares, quien en 1987 alcanzó las 200 carreras impulsadas en un enfrentamiento ante los Leones del Escogido. Asimismo, se destacan episodios de dominio monticular, como la racha de cinco blanqueadas consecutivas que el pitcheo de los Tigres del Licey y las Águilas Cibaeñas propinaron al Escogido en 1953. Estos eventos, junto a hitos individuales como la base robada número 100 de Rafael Landestoy o el jonrón 50 de Guillermo García, forman parte del legado que continúa nutriendo la identidad del béisbol profesional en la República Dominicana.
Fuente: Deportes


