Tras la aceptación de la renuncia de Francisco Ozoria por parte del papa León XIV el pasado 12 de octubre de 2026, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán asumió formalmente la dirección de la Arquidiócesis Metropolitana de Santo Domingo. Morel Diplán, quien se desempeñaba anteriormente como arzobispo coadjutor, ejerce ahora su gobierno pastoral sobre una jurisdicción que abarca el Distrito Nacional, diversos municipios de la provincia Santo Domingo, Los Alcarrizos, Pedro Brand y la provincia Monte Plata. Adicionalmente, el pontífice le ha conferido el cargo de ordinario militar para la República Dominicana.

Jurisdicción y potestad eclesiástica

El nuevo arzobispo cuenta con potestad ordinaria, propia e inmediata para el ejercicio de sus funciones pastorales, incluyendo facultades legislativas, ejecutivas y judiciales dentro de su territorio. Según el Código de Derecho Canónico, su autoridad le permite gestionar la estructura parroquial, aunque debe consultar al consejo presbiteral antes de realizar modificaciones significativas. Es fundamental aclarar que su mando directo se limita a la arquidiócesis, mientras que las diócesis sufragáneas que integran la provincia eclesiástica mantienen a sus propios obispos y autonomía territorial.

En su calidad de metropolitano, Morel Diplán posee responsabilidades adicionales sobre las diócesis que conforman su provincia eclesiástica. Entre sus funciones se encuentra la vigilancia de la observancia de la fe y la disciplina eclesiástica, con la potestad de informar al Vaticano sobre cualquier irregularidad. Asimismo, tiene la facultad de realizar visitas canónicas en diócesis sufragáneas si el obispo titular descuida esta labor, siempre que cuente con la aprobación previa de la Santa Sede. Cabe notar que los límites eclesiásticos no siempre coinciden con la división política civil del país.

Fuente: Actualidad