El gobierno de Moscú ha emitido una advertencia directa a diplomáticos y ciudadanos extranjeros para que abandonen la ciudad de Kiev de manera inmediata. Esta instrucción surge ante la posibilidad inminente de nuevos bombardeos aéreos de gran escala que tendrían como objetivo principal diversas instalaciones militares en la capital ucraniana y otras localidades del país. Las autoridades rusas han calificado estas futuras operaciones como ataques masivos, elevando la tensión en la región tras los recientes incidentes bélicos.
Impacto en la infraestructura de Kiev
La escalada de violencia se ha hecho evidente en los últimos días tras confirmarse que proyectiles rusos impactaron directamente en dos de los puentes más importantes de la capital. Estos ataques, registrados en un periodo de apenas setenta y dos horas, han afectado gravemente la infraestructura crítica de la ciudad. La capacidad de movilidad y logística en Kiev se ha visto comprometida por estos daños estructurales, lo que ha generado una mayor preocupación sobre la seguridad de quienes permanecen en la zona.
Hasta el momento, el comando militar ruso sostiene que sus acciones se centran exclusivamente en objetivos de carácter militar dentro del territorio ucraniano. La advertencia de salida para el personal diplomático internacional sugiere que la intensidad de las hostilidades podría incrementarse significativamente en las próximas horas. Mientras tanto, la población local y los observadores internacionales mantienen una vigilancia constante ante la posibilidad de que los bombardeos se extiendan a otros puntos estratégicos del país.
Fuente: n.com.do


