La fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, afirmó que el nuevo Código Penal representa un avance necesario para aplicar sanciones proporcionales a la gravedad de los delitos actuales. Durante su evaluación ante el Consejo Nacional de la Magistratura como aspirante a la Suprema Corte de Justicia, la funcionaria criticó que la legislación anterior, con más de un siglo de vigencia, limitaba la capacidad de respuesta del sistema judicial. Según Ramos, la implementación del cúmulo de penas permitirá que las condenas se ajusten mejor a la realidad de los crímenes cometidos.

El caso Yocairi Amarante como referente

Para ilustrar la insuficiencia de las penas previas, la fiscal recordó la agresión sufrida por Yocairi Amarante, quien fue atacada con ácido tras rechazar una relación sentimental. Ramos calificó como irrisoria la condena de 30 años impuesta en aquel momento, considerando que el daño causado a la víctima fue devastador y permanente. Asimismo, señaló que delitos como las estafas piramidales, que afectan a múltiples ciudadanos, contaban con penas máximas de apenas dos años, una cifra que calificó como inadecuada frente al impacto social de dichas acciones.

Postura sobre violencia de género y conciliación

En cuanto a los mecanismos de resolución de conflictos, la representante del Ministerio Público enfatizó que rechaza la conciliación en casos de violencia de género. Ramos argumentó que las víctimas a menudo no se encuentran en condiciones de igualdad para negociar con sus agresores y que buscar acuerdos en estos expedientes puede exponerlas a nuevos riesgos. Aunque reconoció que la conciliación ayuda a reducir la carga procesal, subrayó que no debe confundirse con impunidad, especialmente cuando existen mutilaciones o menores involucrados.

Fuente: Actualidad