El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas se ha visto obligado a reducir drásticamente su apoyo humanitario en los territorios palestinos. Esta medida afecta directamente a 500.000 personas residentes en Gaza y a otras 200.000 en Cisjordania, quienes dejarán de recibir el respaldo alimentario que recibían habitualmente. La decisión responde a una crisis financiera sin precedentes que atraviesa la agencia internacional.
Crisis de financiamiento en la ONU
Carl Skau, quien ocupa la dirección interina del organismo, ha confirmado que la falta de recursos económicos impide mantener las operaciones actuales. Ante este escenario, el funcionario ha realizado un llamado urgente a la comunidad internacional para recaudar 450 millones de dólares. El objetivo principal es asegurar la continuidad de los suministros básicos para las poblaciones más vulnerables en la región.
La escasez de fondos pone en riesgo la seguridad alimentaria de cientos de miles de familias que dependen de esta ayuda para subsistir. Las autoridades del organismo mantienen la expectativa de que los países donantes respondan con prontitud a la solicitud de auxilio. Mientras tanto, el recorte ya se encuentra en vigor, impactando severamente a los beneficiarios en ambos territorios palestinos.
Fuente: n.com.do


