El cabo del Ejército, Gerson Sánchez Bran, enfrenta actualmente un proceso judicial bajo prisión preventiva por su presunta vinculación con la desaparición de Johanna Lisbeth Contreras, una joven de 22 años y madre de un niño. El imputado, quien había sido sentenciado a una pena de diez años de cárcel en 2018, se encontraba en libertad en junio de 2026 tras haber cumplido apenas dos años de su condena original. La desaparición de la joven ocurrió después de que ella supuestamente rechazara las intenciones sentimentales del militar, quien habría confesado a la madre de la víctima haber cometido el crimen y arrojado el cuerpo al mar.

Reclamos de la familia en el Palacio de Justicia

Israelina Contreras, madre de la desaparecida, se manifestó este jueves frente al Palacio de Justicia para exigir mayor celeridad y compromiso por parte de las autoridades judiciales. La progenitora expresó su profunda frustración ante lo que considera una falta de diligencia en las investigaciones, señalando que las labores de búsqueda en el mar Caribe han sido insuficientes. Según sus declaraciones, las autoridades solo realizaron un operativo de rastreo en una ocasión, lo cual contrasta con la movilización de recursos que, a su juicio, se observa en otros casos de personas extranjeras.

La madre de la joven sostiene que el militar buscaba establecer una relación forzada con su hija tras recuperar su libertad de manera anticipada. Ante la falta de avances significativos y la percepción de abandono institucional, la familia insiste en que el Ministerio Público debe profundizar las indagatorias para esclarecer el paradero de Johanna Lisbeth. El caso ha generado indignación debido al historial delictivo del imputado y la aparente inacción estatal frente a la angustia de los familiares que esperan respuestas concretas sobre el destino de la joven.

Fuente: Actualidad