Un total de 15,319 personas se encuentran actualmente privadas de libertad bajo la medida de coerción de prisión preventiva en el sistema penitenciario dominicano. Esta cifra representa una carga significativa para la infraestructura carcelaria nacional, la cual enfrenta dificultades constantes para gestionar el flujo de internos. La situación genera una presión operativa que complica la administración de los centros de reclusión en todo el territorio.

Impacto en la gestión penitenciaria

El director de los Centros Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana, ha señalado las deficiencias que provoca esta acumulación de casos pendientes de resolución judicial. La permanencia prolongada de estos individuos impide una separación efectiva entre quienes aún esperan un veredicto definitivo y aquellos que ya han sido sentenciados por la justicia. Esta mezcla de estatus procesales dificulta la implementación de programas de rehabilitación y el control interno de los recintos.

Las autoridades mantienen el monitoreo sobre esta población carcelaria que aguarda por sus procesos judiciales. La alta cantidad de internos en esta condición específica sigue siendo un punto crítico para el sistema de justicia y el manejo de los centros correccionales. Se espera que la gestión de estos casos sea evaluada para mitigar el hacinamiento y mejorar la operatividad de las instalaciones penitenciarias.

Fuente: n.com.do