La Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana ha integrado el Sistema Automatizado de Bolas y Strikes, conocido como ABS, para optimizar la precisión en las decisiones arbitrales. Esta tecnología permite que bateadores, receptores y lanzadores soliciten una revisión inmediata tras un lanzamiento, mediante un gesto sencillo al tocarse la gorra o el casco. Cada equipo cuenta con dos oportunidades de desafío por encuentro, las cuales se mantienen si la revisión resulta exitosa, mientras que en entradas adicionales se puede conceder un reto extra.
Funcionamiento y transparencia tecnológica
El proceso de verificación digital se completa en menos de 15 segundos, proyectando la gráfica del seguimiento del lanzamiento tanto en las pantallas de los estadios como en las transmisiones televisivas. Esta herramienta busca elevar la transparencia en el terreno de juego y exige una mayor concentración por parte de los árbitros durante el desarrollo del partido. Los mánagers y entrenadores no tienen facultad para solicitar estos retos, limitando la participación a los protagonistas directos de cada turno al bate.
La implementación de este sistema contrasta con incidentes históricos del béisbol local, como el ocurrido el 22 de julio de 1951 entre Licey y Estrellas en San Pedro de Macorís. En aquel entonces, una decisión arbitral controvertida derivó en la expulsión y posterior sanción del lanzador Guayubín Olivo tras un altercado físico con el árbitro Billy Thompson. Aquel suceso obligó a una mediación pública mediante una carta de disculpas del jugador, marcando un precedente sobre la importancia de la disciplina en el deporte profesional dominicano.
Fuente: Deportes


