El Instituto Dominicano de Derecho Penal (IDDP) solicitó formalmente al presidente Luis Abinader que ordene un cese a las muertes ocurridas en operativos policiales, catalogadas oficialmente como intercambios de disparos. El abogado Cándido Simón, en representación de la entidad, argumentó que la Policía Nacional tiene la obligación legal de detener a los ciudadanos en conflicto con la ley, pero carece de facultad para privarlos de la vida. Según datos citados por el organismo, durante el presente año se han registrado 142 fallecimientos bajo esta modalidad, lo que ha generado una profunda preocupación sobre el uso de la fuerza pública.
Cuestionamientos a la transparencia y protocolos
La organización jurídica denunció la ausencia de evidencias audiovisuales provenientes de las cámaras corporales de los agentes, las cuales permitirían esclarecer si realmente existieron enfrentamientos armados. El abogado Manuel Sierra recordó que la Constitución dominicana prohíbe explícitamente la pena de muerte, subrayando que el Código Procesal Penal debe ser la única vía para procesar a los presuntos delincuentes. Asimismo, el IDDP exigió a la procuradora Yeni Berenice Reynoso y a la ministra Faride Raful que se inicien investigaciones independientes para determinar si las actuaciones policiales se ajustan a la legítima defensa o si constituyen violaciones a los derechos fundamentales.
El gremio de abogados enfatizó que la eliminación física de personas señaladas como delincuentes no ha demostrado ser una estrategia efectiva para reducir los índices de criminalidad en el país. Durante su intervención, los juristas cuestionaron la falta de protocolos claros para reducir a los sospechosos sin recurrir a la fuerza letal, especialmente cuando los individuos ya están identificados por las autoridades. El IDDP aclaró que su petición busca la protección de la vida humana y no la impunidad del delito, instando a las autoridades a aclarar cómo los presuntos delincuentes obtienen armas de fuego y por qué no se priorizan métodos de captura menos violentos.
Fuente: Actualidad


