Una mujer puede dar a luz a un bebé sano y, sin embargo, necesitar un medicamento para prevenir complicaciones en un embarazo futuro. Esto puede ocurrir cuando la madre tiene sangre Rh negativo y su hijo Rh positivo, una diferencia sanguínea que puede llevar al organismo materno a producir anticuerpos capaces de atacar los glóbulos rojos del feto.

El ginecoobstetra Julio Gonell Morel, presidente de la Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología (SDOG), explicó a Diario Libre que el principal riesgo aparece cuando la madre desarrolla esos anticuerpos y vuelve a quedar embarazada de un bebé que también tiene factor Rh positivo.

La situación se conoce como incompatibilidad Rh y puede provocar una enfermedad hemolítica del feto y del recién nacido, una condición en la que los glóbulos rojos del bebé se destruyen más rápido de lo que su organismo puede reemplazarlos.

Fuente: Actualidad