La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, aclaró este miércoles que las muertes de presuntos delincuentes durante enfrentamientos con agentes del orden no representan una directriz oficial del Gobierno dominicano. La funcionaria enfatizó que el proceso de reforma policial vigente prioriza el respeto a los derechos humanos y el uso proporcional de la fuerza en todas las intervenciones. Ante el incremento de cuestionamientos públicos, la titular de la cartera subrayó que las actuaciones de los uniformados deben ser sometidas a procesos de revisión por parte de la Inspectoría General y Asuntos Internos de la institución.

Cifras de septiembre y postura presidencial

Durante el presente mes de septiembre, la Policía Nacional ha reportado 45 fallecimientos de individuos vinculados a actividades delictivas en situaciones catalogadas como intercambios de disparos. Raful argumentó que, en la operatividad diaria, los agentes suelen ser recibidos con agresiones armadas, lo que deriva en desenlaces fatales que no son buscados por la institución. Al ser consultada sobre la advertencia del presidente Luis Abinader, quien instó a los prófugos a entregarse bajo la premisa de que de lo contrario les iría peor, la ministra prefirió no interpretar las declaraciones del mandatario.

Por su parte, el director de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García, ha mantenido una postura de firmeza, asegurando que la institución enfrentará a los perseguidos en el terreno que estos elijan. El jefe policial busca revertir la percepción de inseguridad para que sean los transgresores de la ley quienes teman a la justicia. Mientras tanto, diversas organizaciones de derechos humanos han solicitado investigaciones exhaustivas sobre las circunstancias reales en las que se han producido estas muertes en los últimos veinticinco días.

Fuente: Actualidad