El sector arrocero dominicano enfrenta una nueva realidad tras la reciente derogación del Decreto 693-24, medida que mantenía una salvaguarda arancelaria frente a las importaciones de arroz provenientes de Estados Unidos bajo el DR-Cafta. Aunque el temor a este escenario existía desde la entrada en vigor del tratado en 2007, la eliminación de esta protección se concretó de manera silenciosa hace casi un mes. Ahora, los productores locales se cuestionan cómo competirá el cereal criollo ante la llegada de volúmenes de arroz estadounidense libres de aranceles.

Producción y consumo del cereal

El arroz representa el rubro con mayor peso en el aparato productivo nacional, ocupando más de tres millones de tareas de tierra. Durante el año 2025, la producción alcanzó los 14.7 millones de quintales, logrando cubrir el 96 % de la demanda interna, mientras que el 4 % restante fue suplido mediante importaciones. A pesar de estos niveles de autosuficiencia, los productores enfrentan presiones constantes debido a los elevados costos operativos que afectan la rentabilidad del cultivo.

La demanda del grano en la dieta dominicana mantiene una tendencia al alza, con un consumo per cápita que se elevó a 141.92 libras anuales en 2025 frente a las 122.32 libras registradas el año anterior. Marcos Rodríguez, presidente de Fenarroz, sostiene que el arroz local conserva una ventaja competitiva en el mercado interno gracias a su sabor y textura superiores frente al producto importado. Mientras tanto, el sector se mantiene a la espera de conocer las nuevas reglas de juego que definirán el futuro de la comercialización del cereal en el país.

Fuente: Portada