La costumbre de ambientar las festividades decembrinas con merengue se consolidó como un elemento esencial de la identidad cultural dominicana durante el siglo pasado. Aunque la música siempre ha estado vinculada a las celebraciones de fin de año, fue entre las décadas de 1960 y 1980 cuando esta práctica alcanzó su mayor auge. Durante este periodo, la creciente popularidad de las orquestas locales permitió que temas específicos se convirtieran en los protagonistas indiscutibles de la temporada.
Consolidación musical entre 1960 y 1980
El fenómeno fue impulsado principalmente por la difusión masiva de grabaciones discográficas que capturaban el espíritu festivo de la época. Canciones emblemáticas como Trulla navideña y Salsa pa’ tu lechón pasaron a ser indicadores sonoros de que diciembre había llegado a los hogares. Estas piezas musicales transformaron la manera en que los dominicanos celebran, integrando el ritmo del merengue como un componente inseparable de las reuniones familiares y sociales.
La evolución de esta tradición refleja cómo la industria musical local logró conectar con los sentimientos colectivos durante las festividades. A través de la radio y los discos, el merengue navideño pasó de ser una expresión ocasional a convertirse en un pilar fundamental de la cultura popular. Hoy en día, la presencia de estos ritmos sigue siendo la señal definitiva que marca el inicio de la época más alegre del año en todo el territorio nacional.
Fuente: n.com.do


