La historia del béisbol dominicano conmemora una fecha emblemática que marcó un antes y un después para la familia Rojas Alou. El 22 de octubre de 1960, los hermanos Felipe, Mateo y Jesús protagonizaron un momento inolvidable al patrullar simultáneamente los jardines del estadio Quisqueya. Durante aquel encuentro, los Leones del Escogido lograron una victoria contundente de 8-2 frente a las Estrellas Orientales, contando con Juan Marichal desde el montículo. Felipe destacó en la ofensiva al conectar tres imparables en cuatro turnos, consolidando una jornada que quedó grabada en la memoria de los aficionados.

Hazañas en las Grandes Ligas

El impacto de los hermanos trascendió las fronteras nacionales al llevar su talento a las Grandes Ligas de Estados Unidos. En septiembre de 1963, los tres hermanos hicieron historia con los Gigantes de San Francisco al defender juntos los jardines en el Forbes Field de Pittsburgh, un suceso sin precedentes para tres hermanos en un mismo equipo de las Mayores. Esta proeza se repitió pocos días después en el County Stadium de Milwaukee, reafirmando su capacidad atlética y coordinación en el terreno de juego. Su participación conjunta en el nivel más alto del béisbol profesional sigue siendo un referente de orgullo para el deporte dominicano.

Además de estos hitos familiares, la fecha recuerda otros eventos significativos dentro de la pelota invernal y las Grandes Ligas. En 1960, el campeonato local se disputó exclusivamente con jugadores criollos debido a sanciones internacionales, destacando el debut de Jesús Rojas Alou como jardinero tras su paso como lanzador. Asimismo, se rememora el regreso del béisbol profesional al país en 1963 tras una pausa política, y actuaciones memorables como la de Albert Pujols en la Serie Mundial de 2011. Estos episodios conforman una rica tradición deportiva que continúa inspirando a las nuevas generaciones de peloteros en todo el país.

Fuente: Deportes