El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este viernes al exboxeador Mike Tyson en la Casa Blanca, poco antes de partir hacia un mitin electoral en Nueva York. Durante el encuentro, el mandatario bromeó ante la prensa sobre la presencia del deportista a su lado y aseguró que no tenía intenciones de enfrentarse físicamente con él. Trump destacó la larga amistad que mantiene con el exatleta, a quien calificó como una figura única y de quien se declaró seguidor desde hace años.
Gestiones por Sean Combs
La visita ocurre apenas un día después de que Tyson confirmara, en una entrevista radial, haber entregado una carta de parte del rapero Sean 'Diddy' Combs al jefe de Estado. El exboxeador explicó que cumplió con la petición de Combs, quien actualmente cumple una condena de cincuenta meses de prisión por delitos vinculados a la prostitución. El rapero busca obtener un indulto presidencial, una solicitud que el propio Trump reconoció haber recibido en enero pasado, aunque en ese momento manifestó dudas sobre otorgarlo debido a críticas previas del artista.
Antecedentes y relación histórica
La relación entre ambos personajes se remonta a la década de los ochenta, cuando Trump fungió como promotor de varios combates estelares del pugilista, incluyendo el enfrentamiento contra Michael Spinks. Cabe recordar que Tyson también enfrentó procesos judiciales en el pasado, tras ser condenado en 1992 por violación y otros delitos sexuales. Por su parte, Sean Combs fue absuelto de los cargos más graves de tráfico sexual y crimen organizado, concentrándose ahora en su petición de clemencia ante la administración actual.
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