El Banco Mundial ha presentado un panorama económico poco alentador para el resto del año 2026, advirtiendo que los precios globales podrían experimentar un incremento generalizado del 23 %. Este fenómeno estaría impulsado principalmente por el encarecimiento de la energía, que se estima subirá un 32 %, con el barril de petróleo promediando los 91 dólares. La institución señala que factores como el conflicto en Oriente Medio y el impacto del fenómeno climático 'El Niño' son los motores principales de esta escalada inflacionaria que afecta la economía mundial.
Impacto en alimentos y metales
Además de la crisis energética, el informe "Commodity Markets Outlook" detalla que los alimentos básicos registrarán un aumento del 10.3 % durante este periodo, afectando especialmente el costo de aceites, harinas y granos. Por su parte, el valor de los metales podría escalar hasta un 39.9 %, complicando aún más el escenario para los mercados internacionales. Existe el riesgo latente de que una intensificación de las tensiones geopolíticas o daños en la infraestructura petrolera eleven estos costos a niveles superiores a los proyectados actualmente.
Medidas de mitigación y apoyo financiero
Ante la posibilidad de una crisis alimentaria que afecte a las poblaciones más vulnerables, el Banco Mundial ha dispuesto entre 50,000 y 60,000 millones de dólares para asistir a los países en desarrollo. Ayhan Kose, economista de la entidad, subrayó la necesidad de proteger a los sectores más pobres y apoyar a las naciones con alta carga de deuda para frenar la inseguridad alimentaria. Estos recursos buscan fortalecer las redes de protección social y proporcionar liquidez a empresas y explotaciones agrícolas frente a la inestabilidad de los precios.
Fuente: Portada


