La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales ha endurecido sus medidas de control tras el hallazgo de teléfonos móviles y otros objetos prohibidos en el Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras. Durante una requisa reciente, las autoridades decomisaron dispositivos electrónicos a cinco reclusos, entre ellos Ángel David Medina Paredes, quien cumple una condena de 30 años por narcotráfico y secuestro. Como consecuencia inmediata, los internos involucrados fueron trasladados a celdas de aislamiento individual mientras se completan las investigaciones internas y los procesos disciplinarios correspondientes.
Medidas contra el ingreso de ilícitos
La institución advirtió que cualquier abogado, familiar o miembro del personal penitenciario que sea sorprendido intentando ingresar artículos no autorizados será sometido a la acción de la justicia. Esta política forma parte del Operativo Nacional para la Erradicación de Ilícitos, una estrategia que busca frenar la entrada de drogas, alcohol y equipos de comunicación a los recintos carcelarios. Las autoridades han confirmado que ya existen casos previos donde personal administrativo y colaboradores externos han sido procesados por complicidad en estas actividades ilícitas.
El historial de intervenciones incluye incidentes en diversos puntos del país, como el centro penitenciario de Montecristi y el reciente caso de Mercedes Ogando Montero. Esta última cumple tres meses de prisión preventiva en Najayo Mujeres tras ser arrestada en junio pasado por intentar introducir sustancias narcóticas en el recinto de Las Parras. La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales mantiene su compromiso de continuar con estas requisas sorpresivas para garantizar el orden y la seguridad dentro del sistema carcelario nacional.
Fuente: Actualidad


