El 25 de octubre de 1996, las Águilas Cibaeñas recibieron en el estadio Cibao a los Gigantes del Nordeste, la nueva franquicia del béisbol profesional dominicano. Casi treinta años después, aquel conjunto, hoy Gigantes del Cibao, se prepara para iniciar el 16 de octubre una temporada especial: celebra tres décadas de historia y participa en el torneo dedicado a la memoria de don Héctor Rizek Llabaly. En ese recorrido, los Gigantes conquistaron los campeonatos de 2014-2015 y 2021-2022.

Ambas coronas fortalecieron la identidad y regocijo de la región. La franquicia nació en el Consejo Regional de Desarrollo (CRD), impulsada por la visión de empresarios y profesionales convencidos de que San Francisco de Macorís y el Nordeste podían sostener un conjunto de béisbol profesional.

Entre los principales fundadores estuvieron Siquio Ng de la Rosa, primer presidente del equipo; José Aníbal García Vargas, Abraham Abukarma, Carlos Eliseo Negrín Fermín, Julián Javier, los hermanos Rafael y Miguel Almánzar y Celso «Chilo» Ventura. Las gestiones contaron también con Ysócrates Peña Reyes y monseñor Jesús María de Jesús Moya. Llevar esa aspiración al terreno exigió recursos y riesgos personales.

Los promotores entregaron 200 mil dólares a LIDOM y destinaron un millón y medio de pesos a adquirir los primeros 30 jugadores. El sorteo se celebró el 14 de mayo de 1996 y Fausto Cruz fue la primera selección. Después llegaron los cambios de propietarios y administración.

Al grupo fundador le siguieron Julio Hazim, durante cuya gestión (1999-2002) el conjunto pasó a llamarse Pollos del Cibao; el expelotero Stanley Javier, asumió del 2002-2004 en gestión que adoptó el nombre de Gigantes del Cibao; la familia Genao (2004-2011), encabezada por Alberto y Laurentino, y José «Kiko» Duarte Junquera fue el presidente del equipo en el periodo 2011-2013. En 2013 comenzó la etapa de la familia Rizek.

LIDOM otorgó el derecho de operación a Skanuss Consulting, representada por los hermanos Samir y Héctor José Rizek, y destacó como prioridad mantener la franquicia en San Francisco de Macorís. Bajo esa administración, los Gigantes conquistaron sus dos campeonatos y continuaron fortaleciendo la organización, conviertiendo a la franquicia en un modelo de gestión. La actividad económica también forma parte de esta historia.

Según recordó Ng de la Rosa en los antecedentes publicados por EL JAYA, la nómina de la primera temporada rondaba los ocho millones de pesos. Para la próxima temporada 2026-2027 se estima un presupuesto entre los 250 y 300 millones de pesos. Son cifras de momentos y conceptos distintos, pero muestran los compromisos económicos que ha exigido sostener la franquicia desde sus inicios. El presupuesto del equipo, además, es solo una parte de su relación con la economía local.

Desde octubre, el regreso del béisbol dinamiza la economía. El movimiento alcanza a los establecimientos donde los aficionados se reúnen para seguir los encuentros. Para vendedores y pequeños negocios, los juegos en el Julián Javier representan oportunidades de ingresos durante la temporada.

Fuente: Periódico EL JAYA